Vincent Van Gogh y las 3 habitaciones en Arlés

Vincent Van Gogh La habitación de arlés 1888
La habitación en Arlés, óleo sobre lienzo, 72 x 90 cm, 1888. Museo Van Gogh, Amsterdam.
755px-Vincent_Willem_van_Gogh_abril 1889
La habitación en Arlés, óleo sobre lienzo, 72 x 90 cm, abril 1889. Art Institute de Chicago.
Vincent Van Gogh La habitacion  de arlés 1889La habitación en Arlés, óleo sobre lienzo, 57,5 x 74 cm, 1889. Museo de Orsay, Paris.
Este post no es para comentar la vida de este maravilloso artista, por el que siento una especial admiración, atracción, afecto…Fue el primer pintor del que leí cuando me asomaba al mundo del arte y del que me enamoré perdidamente desde entonces.
Si tuviera la suerte de conocerlo hoy, lo abrazaría y le diría que es grande entre los grandes y que tal vez su misión como el pastor que pretendió ser, la cumplió y rebasó siendo pintor. Siendo ese pintor incomprendido, adelantado a su tiempo, desencajado entre los movimientos artísticos y vigente aún en nuestra contemporaneidad.
Un artista que con su sensibilidad y particular forma de ver la vida, inspiró y sigue inspirando a miles de personas que al contemplar sus obras y, sin palabras, se sienten tocadas….por el arte.
Vincent Van Gogh se descubrió como pintor a los treinta años y tuvo siete años de producción antes de morir. Sabemos de su esquisofrenia, era un hombre nervioso, depresivo, con altibajos, un hombre que buscaba ser querido y aceptado, que sufrió múltiples decepciones y que pasó mucho tiempo en soledad… quizá por eso pudo dar al mundo tremendo regalo.
Pero también era un hombre que hablaba seis o siete lenguas, que fue pastor, director de galería y por sobre todo, un artista que pintó más allá de lo que veían sus ojos, un artista que con su gestualidad plasmó el ser, el sentir… que pintó el alma.
La habitación de Arlés es una de sus últimas obras, pintada por primera vez en Octubre de 1888, un año antes de su muerte.
Pero, sabían que existen otras dos habitaciones de Arlés? Sí, Vincent pintó dos copias casi idénticas,  de este cuadro maravilloso.
El original lo pintó mientras esperaba la visita de su querido amigo Paul Gaughin en Arlés y se deterioró en una inundación que ocurrió poco después en el mismo lugar. Vincent envió el cuadro a su hermano Theo y éste se lo devolvió para que lo copiara antes de restaurarlo.
En abril de 1889, Vincent pintó la primera copia, a escala original y la envió a su hermano Theo junto con el original de 1888.
En el verano de ese mismo año (1889), Vincent, ya en el acilo de San Remy, decidió hacer algunas reducciones de sus trabajos preferidos, entre ellos La habitación de Arlés. Esta tercera copia, que difiere en mayor medida de las otras, fue enviada a su madre y a su hermana Wil. En este período, Vincent se encontraba recuperándose de una depresión nerviosa y no tenía energía suficiente como para salir a pintar. Diez meses después, se suicidó.
El cuadro, como bien dice su nombre,  muestra su habitación en Arlés, una habitación simple, con una cama, dos sillas y algunas cosas personales. Es la gestualidad y la combinación de superficies de color, aplicado en pinceladas gruesas, sobrepuestas, lo que compensa la inestabilidad de la perspectiva, típica en tiempos de los impresionistas. Los colores, intensos, vibrantes, se inspiran en las estampas de los tejidos japoneses, que admiraba.
A lo largo de su vida, Vincent se escribió frecuentemente con su hermano Theo, que apoyó su carrera artística desde siempre y gracias a sus cartas, podemos conocer las motivaciones sobre sus obras. Al final del post coloco la traducción en inglés de la carta que escribió sobre este cuadro a su hermano Theo, la traducción en español y el boceto del cuadro.
¨Esta vez, es sencillamente mi dormitorio,  lo único que tiene que llamar la atención es el color. Debe sugerir tranquilidad, o, mejor dicho, simplemente sueño¨ (Vincent Van Gogh)…
 … Sin embargo, la pintura transmite cierta angustia. El piso, en una pendiente aguda que parece caerse, paredes inclinadas, los muebles ladeados, la ventana entreabierta, los cuadros torcidos, los colores puros, sin sombras y la línea negra que rodea los objetos.  Estos detalles reflejan cierta tensión con el concepto de la habitación ordenada, simple y limpia que se representa, quizá el deseo de tener un hogar afectuoso, cálido, confortable, lo cual chocaba dramáticamente con su realidad, llena de soledad y austeridad.
Sabemos por sus cartas, que La habitación de Arlés fue una de las obras preferidas de Vincent Van Gogh y sin duda lo es también de muchos, que ojalá tengan la suerte de contemplarla algún día.
My dear Theo —
At last I’m sending you a little croquis to give you at least an idea of the direction the work is taking. Because today I’ve gone back to it.
My eyes are still tired, but anyway I had a new idea in mind, and here’s the croquis of it. No. 30 canvas once again.
This time it’s simply my bedroom, but the colour has to do the job here, and through its being simplified by giving a grander style to things, to be suggestive here of rest or of sleep in general. In short, looking at the painting should rest the mind, or rather, the imagination.1
The walls are of a pale violet. The floor — is of red tiles.
The bedstead and the chairs are fresh butter yellow.
The sheet and the pillows very bright lemon green.
The bedspread scarlet red.
The window green.
The dressing table orange, the basin blue.
The doors lilac.
And that’s all — nothing in this bedroom, with its shutters closed.
The solidity of the furniture should also now express unshakeable repose.
Portraits on the wall, and a mirror and a hand-towel and some clothes.
The frame — as there’s no white in the painting — will be white.
This to take my revenge for the enforced rest that I was obliged to take.
I’ll work on it again all day tomorrow, but you can see how simple the idea is. The shadows and cast shadows are removed; it’s coloured in flat, plain tints like Japanese prints.
It will contrast, for example, with the Tarascon diligence2 and the night café.3  1v:2
I won’t write to you at length, because I’m going to start very early tomorrow with the fresh morning light, to finish my canvas.
How are your pains? Don’t forget to give me news about them.
I hope you’ll write in the next few days.
One day I’ll do you some croquis of the other rooms as well.
I shake your hand firmly.
Ever yours,
Vincent
Traducción de la carta español:
Esta vez simplemente reproduce mi habitación; sólo el color tiene que hacerlo todo, dando un estilo grandioso a los objetos con su simplificación1 , llegando a sugerir un cierto descanso o sueño. Bueno, he pensado que al ver la composición dejamos de pensar e imaginar. He pintado las paredes de violeta claro. El suelo con el material jaqueado. La cama de madera y las sillas, amarillas como mantequilla fresca; la sábana y las almohadas, de verde limón claro. La colcha, de color escarlata. La ventana, verde. El lavabo, anaranjado; la cisterna, azul. Las puertas, lila. Y, eso es todo. No hay nada más en esta habitación de contraventanas cerradas. Las piezas del mobiliario deben expresar un descanso firme; también, los retratos en la pared, el espejo, la botella, y algunas ropas. El color blanco no se aplica al cuadro, así que su marco será blanco, con la pretensión de conseguir el descanso obligatorio que me recomiendan. No he representado ninguna clase de sombra; sólo he aplicado simples colores planos, como los de las crêpes (estampas japonesas).
carta a Teo cuarto Arles 1888
sketch cuarto Arlés 1888

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